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11.9.07

Septiembre 11


Cody

Los perros SAR fueron objeto de una gran publicidad internacional después del ataque al World Trade Center . Más de 315 perros especialmente entrenados buscaron supervivientes en el lugar de la tragedia. Paul Morgan y su Golden Retriever de 5 años, Cody Bear, llegaron a la zona cero desde Boston antes de 24 horas.

"Cody sentía la urgencia", recuerda Morgan, autor de "K-9 Soldiers: Vietnam and After" (Hellgate Press). "Estuvo en plena forma e hizo un gran trabajo."

Durante el tiempo que estuvo en la zona, Cody rescató varios cuerpos. "Hubo un momento en que el jefe del batallón FDNY preguntó si Cody sabía lo que hacía, ya que estaba husmeando alrededor de sus pies", nos cuenta Morgan. "Al final, resultó que habíamos estado parados sobre un cuerpo que nadie sabía que estaba allí."

La búsqueda de personas entre los escombros provocados por el atentado del 11 de Septiembre sucedido en las Torres Gemelas en Estados Unidos, sirve de modelo para entender la tarea que realiza un perro de rescate, y de hecho esta faceta es quizá la más conocida en el trabajo de estos perros, ya que se empezó a utilizar este auxiliar de forma generalizada, para localizar a personas desaparecidas entre los escombros provocados por los ataques producidos en la II Guerra mundial aunque existan referencias históricas de búsqueda de personas desaparecidas entre la nieve o en montaña, siendo este trabajo el origen de lo que hoy conocemos como perro de rescate.

El sentido del olfato es fundamental en aquellos animales que se dedican a la localización de personas perdidas en la naturaleza, sepultadas por aludes o que han sufrido algún tipo de accidente, y casi todas las razas caninas pueden cumplir este requisito. Sin embargo, la resistencia, dureza, decisión y temperamento son facultades más comunes en determinados tipos.
Sabuesos, mastines y perros pastores, son usados para estas misiones, eligiendo las razas según el terreno, la climatología y las características dominantes de las regiones en las que desarrollarán su trabajo.

Perros de Búsqueda y Rescate




Los perros de búsqueda y rescate son uno de los mejores medios para encontrar personas desaparecidas o víctimas de desastres naturales. Los estándares de adiestramiento de estos perros varían según el método preferido y la especialidad de búsqueda. Sin embargo, existen ciertas características comunes a todos los perros de búsqueda y rescate.

A pesar de todos los avances tecnológicos y científicos, de los GPS, las imágenes satelitales y los robots, los perros siguen siendo una de las mejores herramientas de los equipos de búsqueda y rescate (SAR).

Mientras una persona perdida, o la víctima de un desastre, sufre una pesadilla interminable esperando que alguien le de una mano, los perros de búsqueda y rescate se la pasan jugando. Estos perros obsesionados con el juego viven para encontrar el premio que les llega cuando dan con aquella persona que estaba perdida.

Gracias a esta obsesión con el juego, un poderosísimo sentido del olfato, una audición excepcional, un entrenamiento riguroso y un guía experimentado, los perros de búsqueda y rescate salvan la vida de cientos de personas cada año.

Pero no todo es alegría. Aunque estos especialistas caninos son entrenados con juegos y recompensas, su trabajo puede llegar a ser tan duro que muchas veces se "jubilan" antes de tiempo por el enorme desgaste físico y los daños ocasionados durante esa noble tarea.




En situaciones trágicas, como la ocurrida el 11 de septiembre de 2001 en el World Trade Center, tanto los perros como sus guías llegan a sufrir problemas emocionales por la imposibilidad de encontrar gente con vida. Después de encontrar tanta muerte y desolación, a los perros no solamente les falta la recompensa prometida, sino que sienten el dolor, la frustración y la tristeza de sus guías y de los otros integrantes del equipo de rescate.




En otras situaciones, sin embargo, el éxito no consiste en encontrar gente viva, sino personas que han fallecido. En estos casos, se usan los denominados perros de cadáveres, que están entrenados para encontrar restos humanos. Aunque estos perros no logran devolver un hijo a su madre o un padre a la familia que tanto lo necesita, su labor permite resolver crímenes y dar un entierro digno a quienes tuvieron la desgracia de perecer en un desastre.

Características de los perros de búsqueda y rescate

Si bien no existe una raza única para la búsqueda y rescate, tampoco cualquier perro es útil para esta actividad. Por supuesto, todos los perros tienen muy desarrollados los sentidos del olfato y del oído, pero para que un perro pueda ser un buen rescatista tiene que cumplir con ciertos requisitos adicionales.




En primer lugar, el perro de búsqueda y rescate tiene que ser lo suficientemente ágil y resistente como para soportar las dificultades propias de los trabajos que realiza. Por esto, pequineses, malteses, chihuahuas y otros perros pequeños no suelen ser utilizados en estas labores, prefiriéndose las razas más grandes.

Por otra parte, los perros no deben ser tan grandes como para que su tamaño dificulte aún más las tareas de rescate. Un perro muy grande puede representar una dificultad importante cuando es necesario hacerlo descender en rapel o cuando hay que trasladarlo en helicópteros y botes pequeños.

Por esto, tampoco suelen usarse razas gigantes como el San Bernardo o el Gran Danés. Sin embargo, la excepción a esta regla se da cuando los perros necesitan mucha fuerza para sujetar o arrastrar a las personas, como ocurre con algunos perros salvavidas. En esos casos, se utilizan razas grandes como el Terranova que tiene la suficiente fuerza como para nadar mientras un humano se sujeta a su arnés.




Los perros de búsqueda y rescate también deben tener una motivación excepcional para realizar búsquedas prolongadas aún en las condiciones más desfavorables. Es por esto que se prefieren aquellos perros que tienen un impulso de presa muy desarrollado y se obsesionan con encontrar a la víctima para así poder obtener su recompensa.




Por último, pero no menos importante, todo perro de búsqueda y rescate tiene que estar perfectamente socializado con la gente y con otros animales. También tendrá que estar acostumbrado a situaciones estresantes, como la presencia de mucha gente alrededor, explosiones, gritos, etc.


En definitiva, cualquier perro puede ser utilizado para búsqueda y rescate siempre que cumpla con los requisitos anteriores y haya recibido un adiestramiento de alto nivel.


Especialidades de los perros de búsqueda y rescate



En la actualidad, los perros de búsqueda y rescate se pueden clasificar en diferentes grupos según las tareas en las que sean especialistas. Los dos grupos principales corresponden a los perros de rastreo y los perros de venteo.

Los perros de rastreo, como su nombre lo indica, siguen el rastro de una persona desde un punto A hasta un punto B. Estos perros necesitan un punto de partida y alguna prenda no contaminada de la persona que van a buscar. Se utilizan para encontrar personas perdidas y también pueden utilizarse para encontrar prófugos, aunque en este último caso suelen ser perros policía y no perros de equipos SAR.




Los perros de venteo son los que buscan el olor humano que se encuentra en el aire, sin seguir a una persona en particular. Estos perros son especialistas en encontrar personas enterradas por derrumbes, personas enterradas por avalanchas, cadáveres de personas ahogadas, evidencias humanas en escenas de crímenes, etc.




Perros de rastreo




Los perros de rastreo, también conocidos como perros de rastro, siguen el olor de las personas perdidas. Estos perros son capaces de seguir el rastro de una persona porque han sido entrenados para discriminar olores. En otras palabras, no buscan cualquier olor humano, sino un olor en particular.




Existen dos tipos principales de actividades de rastreo: el rastreo en áreas silvestres y el rastreo en zonas urbanas.




Normalmente, la búsqueda en zonas urbanas suele ser más difícil para los perros porque en estas zonas existe mucho tráfico de personas, mascotas y automóviles. Además, el cemento y el pavimento tienden a conservar los olores por menos tiempo que las superficies naturales. Finalmente, puede haber una gran cantidad de personas y automóviles circulando mientras el perro está rastreando, lo que dificulta la búsqueda.




Por su parte, la búsqueda en áreas silvestres es más amigable para los perros ya que las zonas son menos transitadas y las superficies naturales suelen retener mejor el olor de la persona buscada. Además, las superficies naturales proporcionan una segunda fuente de información para los perros que es el olor de contacto.




Dado que los perros de rastreo discriminan olores, necesitan dos cosas para empezar a rastrear:







  • Un punto de partida, también conocido como el "último punto en que se vio a la persona" (PLS por sus siglas en inglés)



  • Una muestra no contaminada del olor de la persona



El "último punto en que se vio a la persona" no es necesariamente el último punto en que realmente se vio a la persona, sino el último punto desde el que se puede iniciar la búsqueda.




La muestra no contaminada de olor es cualquier artículo que tenga el olor de la persona perdida. Las fuentes de almohadas y los pijamas suelen ser excelentes muestras de olor, pero otras prendas de vestir y otros artículos pueden ser igualmente útiles. Es muy importante mantener esta muestra sin contaminar, por lo que se usan pinzas para manejarla y bolsas Ziploc o bolsas marrones de papel para transportarla (las bolsas comunes de basura no sirven porque son tratadas químicamente para alterar los olores). Generalmente, los perros de rastreo trabajan sujetos a una correa larga (de unos 10 metros) que se une a un arnés. Sin embargo, esto no es obligatorio y existen perros de rastreo que trabajan sin estar sujetos a la correa.




Aunque cualquier perro saludable puede entrenarse como perro de rastreo, el Bloodhound es la raza preferida para esta actividad.




- Olfateando insectos aplastados




El olor de contacto es el olor (y posiblemente también algo de información visual) generado por la distorsión del ambiente cuando la persona camina. Por ejemplo, el olor de las ramas rotas o de insectos aplastados.




Aunque los perros de rastreo no pueden seguir una pista sólo por el olor de contacto, los expertos creen que este olor puede proporcionar información adicional (quizás también información visual) en las circunstancias apropiadas.




Perros de venteo




Los perros de búsqueda y rescate más conocidos son los perros de venteo. Éstos son los que se usan para encontrar víctimas sepultadas por avalanchas o derrumbes, personas ahogadas, evidencia en escenas de crímenes, etc.




A diferencia de los perros de rastreo, los de venteo no siguen una pista sino que buscan el olor humano en los alrededores por lo que son la mejor opción cuando hay que localizar víctimas que pueden estar enterradas en cualquier lugar de la zona de un desastre.




Puesto que no siguen un rastro, los perros de venteo no buscan con la nariz pegada al suelo. En su lugar, llevan la nariz en alto y van olfateando el aire. De esta manera logran capturar el olor emitido por las personas.




- Cómo trabajan los perros de venteo




Como estos perros no siguen un olor específico, pueden dar falsas alarmas al seguir el olor de una persona que esté presente en la zona pero que no es una víctima. Para evitar esto, generalmente se divide el área en cuadrículas (aunque esto depende de la situación) y cada equipo trabaja en una sola cuadrícula. Cada equipo está conformado por el perro y su guía y, algunas veces, algún ayudante.




Los perros de venteo necesitan empezar a trabajar con el viento en su contra, ya que de otra manera serían incapaces de percibir el olor de las víctimas. Cuando se trata de buscar en áreas relativamente grandes, los perros empiezan siguiendo un trayecto perpendicular al viento. De esta forma aumenta la probabilidad de que detecten algún olor, aunque sea poco concentrado.




Después, cuando han detectado la presencia del olor, pueden enfocarse en ubicar la fuente.




Por supuesto, la forma de trabajo depende mucho de la situación que enfrenten los perros de rescate y sus guías. Por ejemplo, puede resultar imposible que los perros hagan un trayecto perpendicular a la dirección del viento en zonas urbanas. Lo que suele ocurrir en los derrumbes es que los perros y los guías trabajan directamente sobre la superficie, aprovechando la brisa para detectar los olores.




Se piensa que los perros de venteo localizan a las víctimas siguiendo la concentración del olor de las mismas. El olor sería menos concentrado en lugares alejados de la víctima, y se iría concentrando en las cercanías de la víctima. De esta manera, los perros rescatistas seguirían un cono de olor, más extenso y menos concentrado en las lejanías de la víctima y más localizado y concentrado en las cercanías de la víctima.




- Especialidades de los perros de venteo




Los perros de venteo pueden ser clasificados en diferentes categorías según sus especialidades. Las principales especialidades de estos perros son:







  • Perros de cadáveres. Son los que detectan restos humanos. Sirven para localizar a personas muertas en accidentes o desastres naturales.



  • Perros de búsqueda acuática. También son perros de cadáveres, puesto que buscan restos humanos y no personas vivas. Sin embargo, difieren de los anteriores en que están entrenados para ventear por encima del agua , generalmente desde un bote.



  • Perros de desastres urbanos. Son aquellos perros usados para detectar personas atrapadas en derrumbes de edificaciones. A diferencia de los perros de cadáveres, los perros de desastres buscan personas vivas. Sin embargo, cuando ya no se espera encontrar personas vivas, se suelen usar perros de cadáveres para encontrar a quienes no pudieron sobrevivir el desastre.



  • Perros de avalanchas. Su nombre lo dice todo. Son los perros usados para buscar personas sepultadas por avalanchas. Se entrenan para buscar personas vivas, no cadáveres.



  • Perros de evidencias. Son perros entrenados para encontrar evidencias humanas en escenas de crímenes.



Los guías de perros de búsqueda y rescate




Los perros de búsqueda y rescate se ponen de moda cada cierto tiempo. O, mejor dicho, después que ha ocurrido una tragedia que ha hecho noticia y en la cual han participado estos perros. En esos cortos lapsos de tiempo, muchas personas quieren convertirse en guías de perros de búsqueda y rescate.




Como ejemplo, después de los atentados del 11 de septiembre en el World Trade Center, mucha gente acudió a los grupos SAR locales con la intención de convertirse, junto a sus perros, en equipos de rescate.




Sin embargo, convertirse en rescatista no es fácil y, por ende, tampoco lo es convertirse en guía de perros de búsqueda y rescate. Algunos requisitos que debe cumplir un guía de perros de búsqueda y rescate son:







  • Completar un entrenamiento mínimo de aproximadamente dos años



  • Tener conocimientos profundos del comportamiento canino y, en particular, del comportamiento de su propio perro



  • Estar certificado en primeros auxilios y resucitación cardiopulmonar, tanto para humanos como para perros



  • Tener conocimientos teóricos y prácticos de técnicas de supervivencia y camping



  • Contar con sólidos conocimientos de navegación y orientación en campo (uso de GPS, uso de mapas cartográficos e imágenes satelitales, uso de brújulas, etc.)



  • Estar dispuesto a acampar frecuentemente, no sólo durante las actividades de rescate, sino también durante los entrenamientos



  • Estar dispuesto a entrenar con mucha frecuencia, dejando de lado muchos fines de semana y feriados



  • Estar dispuesto a recibir llamadas de auxilio, y responderlas, a cualquier hora y en cualquier día



  • Tener o adquirir experiencia en algunos deportes de riesgo como escalada en roca, montañismo, buceo, rapel, etc.



  • Tener un estado físico superior al promedio (aunque no es necesario ser un deportista consumado)



  • Ser muy estable emocionalmente para poder soportar las búsquedas infructuosas o aquéllas en las que solamente se encuentran personas muertas



  • Contar con un trabajo flexible que le permita ausentarse ocasionalmente cuando sea requerido como voluntario SAR



  • Tener una familia comprensiva que lo apoye en el voluntariado que realiza



  • Contar con dinero suficiente para pagar el entrenamiento (el suyo y el de su perro), los viajes, el equipo, etc. Se estima que el monto necesario puede superar fácilmente los 1000 dólares anuales, aunque por supuesto eso depende del país y la ciudad



  • Tener habilidad para trabajar en equipo



  • Estar dispuesto a recibir como única recompensa la alegría de haber salvado una vida y, en la mayoría de los casos, la simple alegría de haber participado en la búsqueda de una persona



Además de los requisitos mencionados, un guía de perros de búsqueda y rescate tiene que ser consciente de que la relación que mantendrá con su perro no será normal.




De hecho, los guías y sus perros pasan tanto tiempo juntos que algunos rescatistas dicen que tienen un "matrimonio" con sus perros. Esto es muy importante, ya que cualquier persona que quiera convertirse en guía de estos perros, tiene que ser muy consciente de todo el tiempo que tiene que dedicarle al animal.




Bibliografía




ARDA. Search and Rescue Dogs: Training the K-9 Hero. 2da Edición. Howell Book House; Nueva York, 2002.




Eaton Snovak, Angela. Guide to Search and Rescue Dogs. Barron's Educational Series; Nueva York, 2004.




Trigosso, Rodrigo. Tutorial de adiestramiento canino http://www.dog-training-tutorial.com/adiestramiento-canino.html




Acerca del autor




Rodrigo Trigosso es biólogo y adiestrador canino. También es el editor del Tutorial de Adiestramiento Canino (http://www.dog-training-tutorial.com/adiestramiento-canino.html) donde puedes encontrar toda la información que buscas sobre conducta y adiestramiento de perros.




Rodrigo Trigosso


trigosso@extremate.com


La Paz, Bolivia, 28 de abril de 2007




21.8.07

Perros rescate


El equipo de rescate de la brigada canina de España a su llegada al aeropuerto de Pisco (Perú), para ayudar a las víctimas del sismo.


PISCO, Perú (Reuters) - Perros españoles y colombianos especialmente adiestrados se unieron a las labores de los equipos de rescate, que desde hace varios días trabajan contra el reloj en la búsqueda de sobrevivientes del terremoto que sacudió a Perú.

Rey, Max, Aytor, Oscar y Wais, traídos desde España, olfateaban incansables los escombros en Pisco, una de las ciudades más golpeadas por el sismo del miércoles, que hizo colapsar las comunicaciones y caminos de parte del sur del país y que ha dejado casi unos 500 muertos, según cifras oficiales.

Hasta el momento, los perros no han encontrado sobrevivientes, pero sí más víctimas, todas en viviendas destruídas.

http://elperrunodigital.blogspot.com/2006/02/perros-al-rescate.html

24.2.06

Perros al rescate




En los albores del siglo XXI, no obstante el desarrollo de la tecnología, el perro sigue siendo irreemplazable en las funciones de contenido social y humanitario: auxiliar -como lazarillo o para sordomudos-; casi infalible detector de estupefacientes, sustancias peligrosas o explosivas; y, en el tema que nos ocupa, rastreador en la búsqueda de personas extraviadas o, tras atentados y derrumbes de diverso origen, especialista en hallazgo de víctimas sepultadas por los escombros.
La intervención de canes adiestrados, junto a sus conductores socorristas, ha permitido el salvamento de quienes sufrieran las consecuencias de terremotos y maremotos, huracanes y ventiscas, aludes, derrumbamientos naturales o provocados, tras la caída de edificios, puentes, colisiones de ferrocarril, explosiones de minas, derrumbes de túneles y otros accidentes subterráneos, y a nivel de superficie, encontrar a seres perdidos en descampados, bosque, grutas, u ocultos, rehenes de secuestros.
Una brigada de perros de búsqueda y rescate, pues, no se limita al auxilio de personas enterradas o reclusas por efecto de los terremotos, si bien es cuando la acción de los sismos que, probablemente, los canes resultan insustituibles.
Aún no hay perceptores mecánicos -electrónicos, quimiotérmicos, etc.- que superen la detección canina, no sólo por su capacidad olfativa y la de discriminar sonidos, sino por la velocidad empleada para descubrir a sepultados, al contar con un comodín, la intuición, virtud carente en aparatos y máquinas. Naturalmente que esta intuición consiste en la suma de receptores, en la fineza de sentidos fisiológicos, pero aquí participa algo faltante en la máquina detectora: la voluntad e, inclusive, el empecinamiento perruno..., el insistir caprichoso, lúdico, afectivo, cosa prohibida a los instrumentos mecánicos.
He aquí una comprobación surgida del socorrismo en aludes: mientras que un equipo de diez técnicos, dotados con instrumental tecnológico de avanzada, cubre un área de una hectárea en 70 minutos, en igual superficie, un perro precisa sólo 10 minutos y su eficacia suele ser mayor. Tratándose de búsqueda bajo escombros (derrumbes) la experiencia arroja el siguiente promedio comparativo: en 5 minutos un can de rescate consigue cubrir 100 metros cuadrados; el hombre, valiéndose de instrumental, y con suerte, necesita de 45 minutos...Ni que decir, el factor tiempo, textualmente, será de vital importancia al producirse este tipo de catástrofes. Valga una acotación del técnico Enzo Vezzoli: "Además, ningún aparato, hasta hoy, detecta personas muertas; y para los parientes y deudos, el poder velar y despedirse de las víctimas, con el cuerpo presente, los ayuda a asumir el doloroso trance, porque a un desaparecido ni siquiera se lo llora".
Lo sucedido cuando el terremoto de Kobe, Japón (país cuya tecnología rodea el milagro), fue concluyente se requirió el auxilio de brigadas de perros de rescate; que, por no disponerse a raíz de la ultramodernidad nipona, viajaron desde Suiza y la itálica Scuola de Trento. Más allá de los logros de estos grupos, tardíos en razón de la distancia, los japoneses admiten que "de cualquier manera, nunca un detector mecánico hubiera procedido con la actitud amorosa de los perros socorristas. Y a ello, suene muy anacrónico, obedece la gran efectividad demostrada por los canes en Kobe".
¿Qué razas sirven?
Toda raza y aún de ninguna, híbridos, sirve: la experiencia, sin embargo, aconsejará ejemplares de buen olfato, dóciles, de estructura mediana o grande (aunque en algunos casos los perros más pequeños son capaces de llegar a lugares inaccesibles para los más grandes), preferentemente machos y, condición rigurosa, sanos y enteros (sin castración), por razones que se puntualizan después. Tal vez la única ventaja de un perro de pura raza es la predictibilidad de comportamiento y de posibles enfermedades.
Depende de la escuela, entonces, y de sus posibilidades y concepción resolutiva, las brigadas eligen mayoritariamente a un tipo de perro u otro. Así, los norteamericanos, para rescates en terremotos y derrumbes, prefieren -al parecer- el dobermann, el american cocker spaniel, el springer spaniel y el labrador, y en búsquedas a campo abierto, según documentales, el saint hubert, el dálmata y el labrador. Los suizos en casos de terremotos emplean el labrador, diversos mestizos de spaniel y, en rastreadores de superficie, el San Bernardo, el wachtelhund, el grosser schweizerhund y otros.
La Scuola de Trento, como razas de búsqueda y rescate, sugiere el ovejero alemán, el labrador, el boxer, el riesenschnauzer y mestizos, incluyéndose en su escuadra, durante los trabajos de socorristas del terremoto de Irán, un bobtail (old english sheepdog).
Los guardaparques austriacos, en el rastreo de extraviados, usan el deutsche schwarzdogge (gran danés arlequín negro) y, al igual que la gendarmería alemana, también se valen del hovawart, el leonberger y el teckel denominado dachsbracke.
En el atentado a la sede de la AMIA, en Buenos Aires, el grupo de rescate del ejército israelí, para desconcierto de muchos, trajo a la Argentina a dos ejemplares voluminosos 7Kelev, un rottweiler, y Jetzy, un deutsche falbdogge (gran danés bayo). En el cuerpo de auxilios de Tel Aviv, perteneciente a la Haganá, y cuando la Guerra del Golfo, las fotografías y noticieros mostraron el empleo del dobermann, el ovejero alemán, el boyero de Flandes y el canaandog.
Cualquiera fuese la raza, el perro aventaja a la tecnología más moderna. En una prueba reciente, mientras con instrumental técnico verificado se localizó el figurante hasta un máximo de 5 metros de profundidad, en condiciones idénticas los perros lograron ubicarlo a 8 y hasta 10 metros bajo la superficie. Y además, en menor tiempo que los detectores.



¿Cómo se prepara un perro para rescate?

El ideal es entrenar un perro desde cachorro, ya que un completo adiestramiento para rescate toma cerca de dos a tres años y si comenzamos con un adulto, sólo estará listo cuando tenga 5 o 6 años, lo que disminuirá su vida útil. Debemos descartar enfermedades que puedan significar una limitación en su futuro desempeño, investigando incluso en sus padres la presencia de condiciones patológicas (por ejemplo en un Labrador, y Retrievers en general, debe descartarse Displasia de codos o caderas con radiografías, problemas oculares como displasia retinal, epilepsia, alergias, disfunciones tiroideas, etc.; en un Golden Retriever descartar estenosis subaórtica - problema cardíaco que causa una muerte repentina a temprana edad - y en otras las razas descartar Enfermedad de Von Willebrand - defecto de la coagulación sanguínes - luxación de rótula o cáncer).
Los requisitos ideales para iniciar un adiestramiento son:
1. Perro de tamaño medio o grande (50 a 90 libras) y de pelaje largo para resistir las adversidades climáticas.
2. Debe mostrar una inteligencia y "adiestrabilidad" sobre el promedio y ser de temperamento comunicativo.
3. Debe ser mantenido en excelentes condiciones físicas, sin sobrepeso y colaborador (no sirve un perro flojo)
4. Debe ser sociable con otros perros en la unidad y no mostrarse indebidamente agresivo por un liderazgo.
5. No deberá cazar ni fastidiar a otros animales.
6. No debe mostrarse indebidamente agresivo ni ante extraños no agresivos, amistosos, ni no tan amistosos.
7. Completar los estándares de obediencia habituales (ver más abajo).
8. Debe resolver exitosamente los obstáculos y y condiciones de terreno encontrados durante su entrenamiento o las misiones de rescate.
9. Debe estar familiarizado con los estándares operacionales usados en los adiestramientos de rescate.
10. Deberá ser examinado físicamente en forma anual por un veterinario para determinar que está en óptimas condiciones físicas y de salud para su trabajo de búsqueda y tener al día todas las vacunas recomendadas.