12.8.06

El perro sin pelo del Perú




Con motivo de la próxima visita a Venezuela del juez Ermmano Maniero el Perruno Digital reproduce este texto de Iván Reyna Ramos sobre el Perro sin pelo del Perú.
Se dice que el perro "es el mejor amigo del hombre". Y efectivamente, fue amigo del antiguo habitante andino hace unos 4 mil años y lo continúa hasta el día de hoy en épocas modernas. Es un perro tan peruano como el caballo de paso, el pisco, la papa, la huancaína, el cebiche, la bandera o el escudo nacional. Ha desplegado enorme interés en las ciencias como la arqueología, la historia, la medicina popular y la científica. Conocido como perro "calato", perro "chino", perro "viringo", perro "tai-tai", perro "pila", perro "pelón", perro "yagua"; pero uno sólo es el "perro sin pelo del Perú". Esta es la apasionante historia
Según versiones recogidas y narradas por los primeros cronistas que llegaron con las huestes expedicionarias de Francisco Pizarro son las primeras noticias que existen sobre la existencia del Perro sin Pelo del Perú.Aún no está claro el origen exacto del milenario perro sin pelo peruano. Sin embargo algunos estudiosos afirman que el can llegó al Perú con el arribo de los conquistadores españoles. Otros manifiestan que su llegada obedece a la inmigración China ocurrida poco después que el presidente Ramón Castilla promulgara la Ley de abolición de la esclavitud un 3 de diciembre de 1854. Hay un sector que asegura la presencia del perro sin pelo proveniente del continente africano por medio de los nómades que llegaron a América; mientras un cuarto grupo sostiene que el perro vino desde Asia acompañando al hombre al cruzar el estrecho de Behring. Igualmente no hay consenso con la procedencia del nombre que lleva este cuadrúpedo. En varias regiones del Perú se le conoce como perro "chino" y en los pueblos norteños como Cajamarca se le llama viringo. Según el estudioso embajador Juan Alvarez Vita, la denominación "chino" es una variante del vocablo quechua "china" que significa mujer y al castellanizarse se masculiniza. La palabra viringo (del vocablo quechua Willihuachic) que significa avisador, aunque en el norteño departamento de Cajamarca se le dice viringo al maíz que no tiene choclo o al árbol que no tiene ramas. Al margen de las teorías, el perro sin pelo es tan peruano como la pachamanca debido a las múltiples pruebas que sustentan su existencia desde hace unos 4 mil años antes de Cristo, retratados en cerámicas de las culturas más antiguas como Chavín, Mochica, Tiahuanaco, Wari, Vicus, Chimú y Chancay, cuyas representaciones suplantó al puma, la serpiente y el halcón. Lo que demuestra fehacientemente que el perro sin pelo aparece en el Perú desde los primeros años de su historia, convirtiéndose así en el mejor amigo y fiel compañero del habitante andino. Una clara muestra de relación con el hombre andino peruano. Los primeros retratos La Cultura Chavín (1000 - 400 a.C.) Considerada por los arqueólogos como la más antigua sociedad andina, cuyo centro se ubicó en Huántar, La Libertad. El arqueólogo Marco Curatola, sobre el perro sin pelo, encuentra una relación importante entre el obelisco de Tello y el mito de Achkay. La Cultura Vicus (500 a.C. - 400 d.C.) Denominación que obedece al nombre de un cerro situado en las Tierras de la antigua hacienda Pabur, a unos 50 kilómetros al este de Piura. En sus esculturas daban a conocer las figuras representadas y moldeadas de tipos antropomorfos, fitomorfos y zoomorfos, elaborándolos en la parte superior de las vasijas la representación de la cabeza de un perro sin pelo. La Cultura Mochica (100 a.C. - 600 d.C.) Encontraron una excelente forma de comunicar su arte a través de la interpretación de la vida como la personalidad de su señor, costumbres, ritos y expresiones humanas en sus distintos estados de ánimo, representados en huacos donde aparece la figura del perro sin pelo acompañando al hombre mochica en expresiones de fidelidad y considerado un miembro más de la familia. Tanto así que acompañaba al sacerdote y al guerrero, como se puede ver en las cerámicas y confirmada en 1987 cuando el arqueólogo Walter Alva descubrió la tumba de un gobernante guerrero y sacerdote moche a quien llamó el "Señor de Sipán" rodeado de ocho esqueletos de sirvientes, dos concubinas y un perro sin pelo, en el centro de una plataforma conocida como Huaca Rajada. La cultura Nazca (100 - 700 d.C.) Su cerámica se caracteriza por su naturalidad en la segunda fase. En esta cultura se expresan figuras muy sobrias y refinadas de color rojo policromadas con diseños de plantas, frutas y animales como el perro sin pelo que lo retratan de forma admirable. Cabe indicar, que este perro también aparece en el repertorio de Petroglifos en la Pampa del Ingenio. Hecho que se relaciona con las Líneas de Nazca al encontrarse dibujadas figuras zoomorfas, de modo que el perro se cree es la figura del zorro andino. Al respecto, el astrónomo Barthelemy D'ans Alleman, miembro del Instituto Peruano de Astronomía, precisa que la figura zoomorfa en las Líneas de las Pampas de Nazca es el perro peruano. La cultura Sicán (1000 -1200 d.C.) Que significa Casa de la Luna en la antigua lengua Muchuk, se ubica en el valle medio del río Leche, en la región de Batán Grande en el departamento de Lambayeque. Esta cultura tuvo conocimiento del perro sin pelo por sus representaciones de apareo, en posición vigilante y de alimentación. También al perro lo dibujaban en los instrumentos de viento como cornetas y silbatos. Hay ceramios de esta cultura que al perro se le encuentra con un collar en el cuello identificándole genéticamente. La cultura Chancay (1000 - 1450 d.C.) Caracterizada por sus hermosas vasijas de estilo negro sobre el blanco, plasmaron las vivencias íntimas del perro sin pelo, cuyos ceramios muestran el coito del perro; mientras que en sus asas de los ceramios representaron las extremidades del perro macho y también en una firme posición vigilante.La cultura Chimú (1100 - 1400 d.C.) Tras la caída de la cultura Sicán, al igual que los moches, representó al perro sin pelo amamantando a sus crías, descansando plácidamente y otras actividades de la vida canina. Los Chimú adiestraron al perro en el cuidado de la casa, en alertar a sus amos de las incursiones enemigas y como exterminadores de roedores y sabandijas que amenazaban las cosechas. Al llegar los conquistadores españoles, la suerte del perro sin pelo sufrió un cambio determinante, pasó a formar parte de un pueblo oprimido, acusado de estar vinculados a rituales idolátricos y por eso empezaron a exterminarlos sin piedad. Por otro lado, a decir del escritor Abel León, sostiene que los españoles llevaron a Europa muchas especies como curiosidades del Nuevo Mundo y dentro de ellos fueron unos extraños perros que carecían de pelo. Un manuscrito original e inédito, que se conserva en Madrid, contiene anotaciones de un tal Francisco de Hernández donde cuenta que "...en la Nueva Galicia existe una casta de perros sin pelo, de cuero liso pintado, de forma de perdigueros, aunque son algo mayores y tienen el modo de ladrar distinto a los demás, de los cuales el príncipe Carlos nuestro señor tiene uno".
La partida para que esta raza sea aceptada como autóctona del Perú
El Ing. de origen italiano, Ermanno Maniero, acompañado de los peruanos Enrique Ureña y Hugo Quevedo, en representación del Perú y miembros del Kennel Club Peruano, se presentaron ante la Asamblea General de la Federación Cinológica Internacional, en la cual el Ing. Maniero realizó una extraordinaria defensa sobre el "perro sin pelo del Perú", armando un largo y reñido debate hasta que por fin el histórico 12 de junio de 1985, en Ámsterdam, Holanda, fue registrada con el número 310 en la nomenclatura de razas correspondiente al Grupo V de la FCI, en la sección de perros primitivos; y recién el 30 de mayo de 1994 fue aprobado el estándar con el nombre oficial de "Perro sin pelo del Perú". Hasta la fecha, la Federación Cinológica Internacional sólo admite 344 razas de canes y posee potestad mundial en materia canina acreditando instituciones para que la representen en casi todos los países del mundo, como el Kennel Club del Perú. Sin embargo, este mismo perro antes, por indicación de alguna persona se permitió inscribir la raza por Alemania, y este país lo inscribe en la FCI como "Perro Peruano" con el poético nombre "Inca orchid moon flower". También es cierto que el perro sin pelo del Perú ha logrado expandirse por distintos países del mundo como en Francia, Alemania; existen clubes en Holanda, en la Ex-Checoslovaquia e incluso en Rusia.EjemplarEl 4 de enero del 2000, el Instituto Nacional de Cultura, emitió la Resolución Directoral Nacional N° 001-INC, en el que se indica en el artículo 1° "Disponer la permanencia de un ejemplar de canino de raza "Perro Peruano" en los Museos de Sitio pertenecientes al Sistema Nacional de Museos y en las Zonas Arqueológicas de la Costa peruana que cuenten con las condiciones necesarias que permitan su crianza y desarrollo natural". En el artículo 2° menciona "Encargar a la Gerencia de Administración del Instituto Nacional de Cultura, proveer la adquisición de los ejemplares caninos necesarios y la asignación de los recursos necesarios para su alimentación y cuidado". En el artículo 3° dice que "Los Directores de los Museos de Sitio y Zonas Arqueológicas dispondrán de las acciones necesarias para el cuidado, alimentación, crianza y desarrollo de los caninos, bajo responsabilidad". El 22 de octubre del 2001, el Congreso de la República ordenó publicar la Ley 27537 en cumplimiento de los artículos 108° de la Constitución Política y 80° del Reglamento del Congreso debido a que el Presidente de la República no promulgó la Ley dentro del plazo constitucional establecido, en el que se declara al Perro sin pelo del Perú como Patrimonio Nacional. En el artículo 1° "reconoce la raza canina "perro sin pelo del Perú" como raza canina oriunda del Perú, otorgándosele la calidad de patrimonio nacional, especie a preservar". En el artículo 2° hace la "reglamentación de la Ley ante el Ministerio de Agricultura que dispone encargar a las entidades públicas o privadas la conservación, fomento de la crianza y exportación de la raza canina "perro sin pelo del Perú", bajo su responsabilidad". Sin pelosEl perro peruano carece de pelos debido a que el folículo piloso no se desarrolla como en cualquier otra raza canina, otorgándole desde entonces una inconfundible y particular característica. Según el doctor Pedro Weiss, fundador de la Universidad Cayetano Heredia y estudioso de canes, dice el perro sin pelo peruano no es una raza zoológica sino una variedad teratológica; es decir, un ser "mutante", y que la falta de pelo es una característica genética denominada Síndrome de Hipoplasia Ectotérmica, un síntoma que significa "totalmente calvo". También es un ejemplar elegante, esbelto, veloz, despierto, atento y celoso guardián; de carácter noble y afectuoso con sus amos; reservados con las personas extrañas de la casa; su dentadura casi siempre es incompleta; y su sentido auditivo está muy desarrollado. Es un perro muy veloz que llega alcanzar los 60 km/h al lado de un automóvil y puede llegar a saltar más de 2 metros de altura.Algunos ejemplares cubiertos de pelo no son por el cruzamiento de un perro sin pelo del Perú con otra raza diferente que trajeron los españoles como cree el común de la gente, sino es debido únicamente a la genética. De manera que el nacimiento de un perro sin pelo se debe a que porta un gen dominante recesivo el cual causa una disfunción dérmica produciendo hiperpigmentación en la piel. De ahí también la causa del gen en esta raza que son alopésicos (sin pelo), y mientras más alopésico sea un perro, mayor será el número de dientes que le falten.El pigmento de la piel del perro sin pelo cambia de acuerdo a la exposición solar que tome determinadas estaciones del año. Así, se verá que si a un ejemplar de color negro pizarra lo dejan todo el verano a la intemperie se observará que el pigmento se incrementa; pero si se lo deja a la sombra todo un año, verá que se convierte casi rosado o rubio; es decir, pierde la pigmentación y baja la producción de la melanina.Sin embargo, hay otros perros también sin pelos, que son llamados "chinos", debido a que en la ciudad de Manchuria en China existe esta raza canina llamada "tai-tai crestado". La diferencia del perro "chino" con el peruano son extremadamente mínimas, pues en el primero solamente le crece un mechón de pelos en la cabeza. Otra variación de nuestro perro sin pelo es el que se encuentra en México, conocido como "xoloitzcuintle" o "perro pelón mejicano", y se caracteriza por ser un poco más robusto que el "chino" o el peruano. Igualmente se encuentra perros sin pelo en Argentina conocidos como "pila". También en Paraguay es llamado "yagua". La alimentación de los perros sin pelo es normal como cualquier otra raza de perro, no necesita de comidas especiales, come alimentos caseros como balanceados. Tampoco tienen garrapatas ni pulgas y no produce alergias a sus amos.Existen, además, tres tamaños de esta raza canina. El pequeño que mide de 25 a 40 centímetros de altura; el mediano de 40 a 50; y el grande con una altura que va entre los 50 y 65 centímetros. Por su importancia histórica, los criadores de perros sin pelos venden estos ejemplares hasta en 5 mil dólares por cachorro en Europa. Mientras que en el mercado nacional, el precio de un ejemplar fluctúa entre 100 y 150 dólares.Finalmente, el fenómeno de la carencia de pelo se ha presentado en otras especies de animales. Hay en ratones, cerdos y gatos sin pelo.El cuentoDesde los tiempos precolombinos, se han tejido diversos y coloridos mitos, leyendas y cuentos alrededor del perro sin pelo. Por ejemplo, los antiguos habitantes de México y Perú asociaban al perro con el culto a la Luna porque creían que la raza humana resultaba del cruce con una mujer. También se le consideraba al ejemplar de color negro como el guía de las almas de los difuntos hacia la eterna morada.En las culturas Chimú e Incaica se registran una mayor conexión ritual del perro sin pelo con la adoración y la divinidad lunar. Durante el periodo inca, los perros sin pelo participaban de algunos rituales pero rara veces eran sacrificados, sólo en casos necesarios lo utilizaban para proteger al Inca de la maldad y ponzoña ajena.También existió el mito de Achnay, cuento que narra como en una época de hambruna inclemente, dos hermanitos, niño y niña, llegaron a Cavan de Huántar y fue Achnay y su hija Oronnay quienes fingen acogerlos cariñosamente en su morada; pero por la noche dan muerte al niño y la hermanita alertada por una rana, escapa sigilosamente con los restos de su hermano llegando a los territorios de los Nullkush, quienes transformaron al niño muerto en Kashmi (perro blanco y sin pelo), convirtiéndose en compañero de la niña en su huída hacia el altiplano para alcanzar finalmente el cielo. Algunos creen que el Kashmi estando en el cielo se transforma en Ongoy (constelación de los pléyades), mientras otros narran que se convierte en Achachi Uturi (la estrella de la mañana); pero todos coinciden que la niña se convierte en Apachi Ururi (la estrella de la noche). Desde entonces, la tradición oral dice que las estrellas se convierten en guías de viajeros, pastores y agricultores. Otra leyenda cuenta que los antepasados creían que los eclipses se suscitaban cuando la Luna entristecía, enfermaba y finalmente moría, luego caería sobre la Tierra, destruyéndolo todo. Pero el conjuro no se hacía esperar, pues el perro sin pelo era inducido a aullar cuando la luna empezaba a enfermarse, de manera que impedía la catástrofe terrenal.Una crónica negra de la provincia de Chincha dice que hace siglos, a los perros "calatos" se les mataban a pedradas por considerarlos malignos, y en Chancay se los comían porque creían que su piel era medicinal.
Calentito
Si bien el perro sin pelo peruano acompañó a los ancestros en sus más diversas actividades y manifestaciones de vida como costumbres, ritos y tradición. También fue apreciado por sus aparentes capacidades curativas que hasta en la actualidad se practica con singular creatividad.Se sabe que la lamedura del perro sin pelo favorecía la cicatrización de las heridas; que los cachorros hacían las veces de compresas para bajar la inflamación del ojo; que los perros sin vida se colocaban aún calientes sobre el estómago del paciente para combatir la fiebre tifoidea y el tifus, o en la espalda para curar la neumonía; que la saliva del perro acababa con la sarna y la sangre servía para curar el asma. Sin embargo, al carecer de pelos, carecen también los ácaros y caspa que afectan a los asmáticos, por lo cual es ideal para hogares con integrantes que sufren trastornos respiratorios. Además, el caldo de cabeza del perro sin pelo era utilizado contra los problemas de origen nervioso; que la orina extirpaba carnosidades y verrugas; que el sebo controlaba los dolores de huesos; que de las cenizas del cráneo elaboraban una pomada para combatir la gangrena; que los excrementos del perro paraban las diarreas y fortalecían el estómago; y si alguien se frotaba los párpados con sus legañas inmediatamente empezaba a tener visiones de imágenes coloridas.Incluso, este perro, por su alta temperatura corporal de 40°, ayudaba a combatir el asma, la bronquitis y el reumatismo. Esto se debe al hecho de no tener pelo y su calor se siente con mayor intensidad debido a que actúa como desinflamante.Tal es así, que muchos prefieren dormir en la cama con el perro sin pelo, aunque este animal no necesita de ningún abrigo especial y puede adaptarse a temperaturas muy bajas como en el Cusco. La temperatura que posee el perro sin pelo actúa como una bolsa de agua caliente, cerca del lugar donde duele, pero natural; en otras palabras: calientan y no curan.Así llegamos al final de esta historia, como en las grandes efemérides, orgullosos de saber que se ha institucionalizado en el calendario nacional el "Día del Perro sin Pelo del Perú" un singular día 12 de junio que queda perennizado en la historia no sólo del Perú sino del mundo.Hasta el momento son muchas las personas e instituciones que apuestan con responsabilidad en la conservación y desarrollo de esta especie que representa a la única raza canina oriunda del Perú. El enigmático perro sin pelo del Perú está en peligro de extinción. Actualmente no se sabe cuántos quedan, pero sí se sabe que a partir de ahora no será considerado como feo, ni maligno, ni mucho menos abandonado. Que duda cabe, es el mejor amigo del hombre.